GUNS N ´ROSES y THE PRETENDERS, apacible concierto en Madrid – Civitas Metropolitano, Madrid // 9-6-2023
Dos veteranas bandas nos ofrecieron el pasado viernes en el Civitas Metropolitano de Madrid dos solemnes conciertos dignos de su categoría.
Si en algún momento, a algún amante del rock, un concierto se le ha podido hacer largo, fue el viernes pasado el que la banda americana Guns N´ Roses ofreció a sus fans en el Metropolitano de la mano de Live Nation, tres horas y media de clásicos, covers al gusto de los músicos y solos y momentos instrumentales que quedarán dentro de los cuarenta mil asistentes para siempre.

Puntuales y con el estadio fluyendo salían Crissie Hyden y sus chicos a escena, la «titana» vocalista sigue llevando dentro su esencia punk setentera de aquel Londres, 44 años de carrera los avalan, no necesitaron mucho espacio, su rock de influencia punk setentera se ocupó de llenarlo. Chrissie está en plena forma, vocal y física, con un look recién salido de la tienda dónde comenzó su historia hace muchos años, guitarra colgada dio un repaso a su carrera. En dos temas nos tenían ganados el sonido, regulado a la perfección para entonces, un lujo poder disfrutar con calma de una mezcla de temas más contemporáneos y de clásicos que nos suenan a todos. Micro en mano y prácticamente a capella, se marcó uno de los clásicos, I Stand By Youde dejando constancia de que esa voz sigue estando para lucirla.

Let ‘s Dance nos dijo para presentar Don’t Get Me Wrong. Su sucia dulzura nos dejó hasta un momento de armonía. The Pretenders, una gran forma de empezar la larga y emocionante noche que nos esperaba.
No tardaron mucho en encenderse las pantallas en modo pistolas y rosas. Sinceramente, a las dos horas perdí la cuenta de los temas que llevaban, de las covers que estaban haciendo y de los impresionantes riffs con los que, sobre todo Slash, dejó con las pupilas dilatadas y un agradecido tinnitus a amantes de las seis cuerdas.
No se llegaron a cubrir de público todas las gradas, la pista si estaba como para sentir todo el calor. El sonido, acorde al recinto, a lo bestia, y el público en perfecta conexión, sobre todo con los himnos eternos de la banda californiana. Que la voz de Axl no es la de hace treinta años, su primera vez en nuestro país, efectivamente, pero solventa los complicados temas con la profesionalidad y arte que tiene, que poco se va a hablar de lo puntual que fue, no nos hizo sufrir ni un segundo.
El set list bien es cierto que fue una constante montańa rusa, en la que la intensidad bajaba con los temas nuevos y las covers menos conocidas. Es muy fácil ser Guns N´ Roses y abrir con It ‘s So Easy y empalmar con Bad Obsession, así cualquiera.

Tuvimos que esperar a Mr Brownstone para ser saludados por el carismático vocalista. Welcome To The Jungle fue la primera en poner a prueba los cimientos del Metropolitano, piel de gallina al escribir esto. Pretty Tied Up, Reckless Life, Double Talkin Jive las siguió en una vertiginosa espiral.
You Could Be Mine, es uno de los temas que más curiosidad me despertaban, por su complejidad, Axl lo solventó de manera digna. Los nueve minutos de Estranged reconozco que me crearon una especial tensión, pero es un temazo que tenía que estar en esa inolvidable noche, Dizzie y su Hammond al fin aparecieron en pantalla.. Otro tema de duración peligrosa para un directo, Civil War, con claras alusiones a la guerra de Ucrania, su bandera fue la protagonista en la pantalla central.
Las covers, para mi, la mejor, la que protagonizó Duff Mckagan poniéndose al micro, mostrando sus dotes vocales en T.V. Eye de The Stooges. Wichita Lineman pasó algo más desapercibida, al igual que Down On The Far, de UK Subs. Por suerte, en el extenso repertorio estuvieron las célebres Live And Let Die y una asombrosa Knockin’ On Heaven ‘s Door, coreada sin piedad desde las gradas y pista móviles en alto. Velvet Revolver, la banda paralela de los chicos tuvo su flash de luz con Slither.

Sorpresa ese momento al piano para que Axl se enchufara una versión reducida de November Rain, junto con Don»t Cry, los momentos baladas de la extensa velada.
Sweet Child Of Mine nos cayó después de que Axl presentará a la banda, a él nadie lo nombró y de que el virtuoso guitarrista, sombrero de copa gibson dorada y gafas puestos, recordara a todos sus seguidores, porque se le admira tanto, sabemos lo bueno que es, pero verlo así en frente tuya, pues mola mucho.
Un par de veces tiró de doble mástil. y de talk box para Anything Goes por ejemplo y de todo lo que tenía a mano. Rocket Queen tuvo parte instrumental con Richard Fortus en el foco de atención y más talk box.

Aquello no parecía tener fin y sin abandonar del todo el escenario, sorprendían con Nightrain y Yesterdays. Todo tiene su fin, hasta este concierto, que nos decía gracias y adiós con una acústica y pausada Patience y por supuesto Paradise City que acabó poniendo la locura final a una apoteósica y memorable noche de Guns N´ Roses en estado de pura gracia.
Qué decir, qué hacemos con estos chicos, cómo los vamos a retirar después de la que nos liaron, sin fuerzas, sin palabras y viendo como los fans de la banda dicen que este ha sido el mejor concierto de su vida, histórico sin duda.

























