LIZZY BORDEN + SEXPLOSION – SALA CARACOL, MADRID – 06/11/2014
’30 Años de Metal Americano’
Distan ya unos años desde aquellos fenomenales conciertos que nos dejó el mítico LIZZY BORDEN a su paso por la localidad de Palencia y Zaragoza, que ya os narráramos en su día y en esta ocasión se estrenaban en la capital del reino, con el agravante de ser la primera fecha de su tour «30 Years of American Metal». A pesar de que en primera instancia nos habían convocado en la céntrica sala We Rock, el cambio a Caracol nos hizo pensar en que las cosas iban realmente bien con el concierto y que disfrutarían de una gran acogida, nada más lejos de lo que ocurriría al final con una desangelada sala que consiguió un medio aforo raspado ante tan magno evento.

Y es que no todos los días se tiene la oportunidad de ver a una banda de este tipo sobre nuestras tablas, además que para todos los que conocéis un poco la trayectoria de la formación y habéis visto alguno de sus conciertos, sabéis que aunque solamente sea a nivel visual, ya merece la pena dar un garbeo por una actuación de los americanos y si bien hay que destacar que Lizzy no tiene su voz en su mejor momento y que algunas notas no las canta con esa voz más lírica a la que nos tiene acostumbrados, su particular «atrezzo» siempre marca ese punto de inflexión en un concierto, que lo llevan al sobresaliente directo y además en este caso, a parte de indicar que los teloneros; SEXPLOSION cumplieron un gran papel, el sonido si les acompañó en casi todo el concierto, aunque tristemente me faltara una segunda guitarra (en este tour han recuperado los servicios de Ira Black, aunque no tengamos una buena rítmica como este grupo merece).
Entrando de lleno en el concierto, llegamos a primerísima hora y accedimos a la sala de los primeros para acotar las primeras filas y estar cuanto más cerca del showman, escudriñamos rápidamente el merchan, un gran fallo de la banda americana solo haber traído tres modelos de camisetas (y pocas cantidades), ya que no creo que les duren mucho en más de veinte fechas por Europa, y no haber traído su disco de 2007 que más de uno se quedó con las ganas de comprar, y por otro lado la parte de los madrileños, quienes aunque todavía no han podido sacar su segundo largo (queda nada y menos), siguen a machete con los buenos resultados cosechados de su primer disco.
Pasaban unos minutos de la hora pactada y el telón de la Caracol se abría para que recibiéramos al cuarteto SEXPLOSION, una banda con muchas ganas de ofrecer su mejor cara, con unos temas muy directos en su particular visión del Sleazy-Hard Rock con un gran resultado, ofreciendo un concierto con mucho gancho que consiguió meternos en el asunto con los primeros acordes, si bien, hay decenas de bandas como esta hoy en día rondando por los escenarios, estos chavales se están haciendo un digno hueco reclamando una posición que ya comienza a ser suya y más en vista de lo que nos van a dejar en su segundo trabajo, que aunque aun no dispongan de él, no dudaron en presentarnos algunos temas.
Como digo, el concierto fue bastante bien, si obviamos el pequeño problema con la guitarra de su líder que provocó un parón en el concierto que podría haber sido aprovechado para un improvisado solo de lo que a ellos les hubiera dado la gana (guitarra, bajo, batería), pero en definitiva nos enseñaron bien las uñas desde los primeros segundos con su nuevo single «Bitch House» de la que por cierto esta semana sacan un vídeo, un tema rápido llamado a participar a partir de este punto en todos sus conciertos, con unas guitarras muy seguras y una base rítmica que cumple muy bien su función, resulta bastante fresco y con las ideas claras, por lo que ya se daba buena cuenta de lo que podremos encontrar en el resto del disco.
Siguieron su actuación con temas como «Get Down To Get Higher», el gran estribillo de «She´s Ready To Lick» y la rockera «Don´t Tell Me Who I Am», haciéndonos pensar en multitud de bandas del género que practican de nuevo abusando del estribillo sencillo y facilón, con el cambio de intensidad vocal y una buena ejecución del tema en definitiva, por lo que no le podemos sacar excesivos peros.

La siguiente parte del concierto, giró básicamente en torno a su nueva obra con cortes como «Justified Aggression», luego «Just Fight» y la canción que más me gustó de todo el concierto; «Price Of Ecstasy» con mucha actitud y bastante movimiento en escena, algunos coros del bajista de la banda y muy precisa a la batería, después para ir terminando llegaría una estupenda cover de los GUNS N’ ROSES; es imposible no reconocer el «You Could Be Mine» que la banda parece haber casi convertido en suya por lo bien que la hacen sonar y el efecto que logra en el público y ya para rematar la jugada, nos dedicaron el single de su primera obra; «Afire», bastante conocido por los amigos y colegas de la banda como pudimos ver por las primeras filas, una canción que va de menos a más haciendo saltar al personal y que supo poner al concierto el broche que necesitaba.
Tuvieron que pasar unos minutos para que la sala Caracol volviera a abrir los telones para que comenzáramos a escuchar la intro que han metido para esta nueva gira, bastante sobria todo sea dicho y una grabación en castellano que presentaba el tour de la banda (imagino que irán cambiando los idiomas dependiendo de donde vayan a tocar), mientras iban saliendo uno a uno, el batería fundador y hermano de Lizzy (únicos miembros originales a día de hoy), Marten al bajo; ya claro participe de la formación clásica de la banda y a la guitarra el ex-Rumors Ira Black…
Como he dicho antes aun estoy esperando a que salga el segundo guitarra que le hubiera venido perfecto a un evento de estas características, pero como no se puede tener todo e imagino que para abaratar costes, nos conformaremos con una gira como cuarteto. Y bueno ya salió el líder indiscutible de la banda con una careta triple para comenzar a cantar «Master Of Disguise»; una de las muchas insignias que la banda lleva a gala y un temazo como la copa de un pino, con ese guitarreo inicial que nos mete en materia para que Lizzy comience a despellejarnos, si una voz al 100% aunque con un recibimiento impresionante por un público que estaba encantado de haberse conocido como se suele decir, además que Marten acompañó en los coros y casi toda la sala (totalmente afín a la formación), se cantó la canción mientras el cantante hacía su particular recorrido por el escenario y los gestos que le han llevado a que día de hoy sea el showman que es.

Mucho más rápido entró en el concierto «Notorious», mientras agitaba un bate de béisbol y miraba sin cesar a todos los asistentes flanqueado por Ira que hacía las delicias de todos los fotógrafos, Marten que percutía su bajo y soltaba púas a cascoporro y de repente llegaba la parte principal de la canción en la que la gente levantó a la banda entre sus manos por así decirlo, muy espectacular el apoyo que estaba recibiendo del parco público capitalino y ya de la que estaban, tras terminar la canción comenzó con la intro de «Roll Over And Play Dead», aprovechando además la intro para presentar este nuevo tour en el que se han enfrascado y les llevará a tocar por media Europa, además esta canción no es de la que suelen llevar en su set por lo que desde ya quedó apuntada para el recuerdo, aunque no sea una de las mejores ni más trabajadas por la banda, si que tuvo el objetivo esperado.
De nuevo pequeño inciso para que Lizzy se quitara la careta y apareciera ensangrentado , mientras ira comenzaba los primeros acordes de «Rod Of Iron», con esa primera parte más tranquila que la batería va llevando a más hasta que estalla, mientras que Lizzy jugaba con una calavera y eleva el listón del concierto hasta el infinito haciéndonos vibrar con pura magia, increíble el efecto de esta canción sobre el público y la energía que transmite con su musicalidad y » de la que estaban, el «Eyes Of A Stranger” ayudó a seguir elevando la temperatura con su potente base rítmica, tras la que Marten tomaría las riendas del concierto para interpretar las notas de la sintonía de «Pipi Calzaslargas» con su bajo, una y otra vez aumentando la velocidad, como lleva haciendo al menos todas las veces que he podido disfrutar de los americanos (y no son pocas).
Otro cambio de imagen hizo que el frontman saliera a escena con una gran capa sesgada, y se subiera a la plataforma que tenía justo delante del público para comenzar con una de las mejores canciones de su último trabajo: «Tomorrow Never Comes», completamente celebrada y coreada por los presentes, con una buena participación de la batería logrando como digo su mejor fragmento en el punto medio en el que todo el mundo canta el nombre del corte… Pero la cosa no se quedaría ahí, porque comenzaron a sonar los primeros compases del clásico de RAINBOW: «Long Live Rock And Roll» que viene siendo como casi suya, manifestando ese espíritu festivo que a fin de cuentas es lo que viene siendo un concierto del señor Borden, levantando aun más el concierto con unas cuerdas que sonaron genial, un tempo algo elevado y quizás esa parte en la que alargaron el tema para interactuar con la gente, que no resultó excesivamente correcta.
Aprovechando los últimos compases de la anterior, juntaron la canción con «Under Your Skin»; un interesante medio tiempo que va de menos a más (con el cambio de caretas de Lizzy a modo de truco de magia) y que sin ser lo mejor del concierto, si proporciona unos instantes de tranquilidad para que la voz de Lizzy repose un poco y llegue la mejor parte del bolo, que obviamente todos estábamos esperando; cuando Lizzy sale acompañado de un chico enmascarado que le sujeta un vaso de pringue sangriento mientras desgrana la canción «There Will Be Blood Tonight»; un corte totalmente pegadizo, de lo mejor de su último trabajo que provoca la diversión de todo el mundo mientras de manera cuidadosa, va pringando la cara y hasta brazos de todo aquel que se arrima y lo solicita, como una especie de comunión o bautismo sangriento, mientras nos va cantando esta potente canción que a mi particularmente me pone los pelos como escarpias.
Llegaba el turno ahora para que Black copara el escenario con un solo de guitarra, tras lo que la batería inició la entradilla de «Me Against The World», totalmente frenético con todo el mundo cantando y pasándolo bien, los hachas moviéndose de un lado para otro y el propio cantante dando botes para jalear al personal y la siguiente y celebradísima «American Metal», en la que el cantante siempre suele lucir la bandera americana y la del país en la que se encuentre en ese momento, en este caso la española, aunque lejos del chascarrillo del atuendo, sea uno de los mejores cortes en directo de la formación por la fuerza que implica con todos los instrumentos y unos asistentes que conocemos al dedillo la canción por la de vueltas que hemos dado sus discos en la cadena.
El punto más negativo del concierto es que llegaba la hora en la que se iban despidiendo con presentaciones y todas esas cosas, pero con solo una hora de reloj de concierto a sus espaldas… Salieron del escenario y el público de Madrid que muchas veces parece que no tiene sangre, no llamaba a la banda, solo unos pocos gritaban, silbaban e intentaban que la banda escuchara el título de algunas canciones, para ver si colaban. Sea como fuere aun quedaban los bises, que comenzaron con un solo de batería algo fuera de lugar todo sea dicho y unida a este el «Red Rum», que no debería faltar en ninguna de sus actuaciones, sonando bastante bien y totalmente divertida en el directo; una auténtica fiesta de heavy metal con ese estribillo simplón que se enlaza sobre si mismo y logra que todos cantemos al unísono.
Otro de los puntos que más voy a estar echando en cara a la banda hasta que les vuelva a ver fue el terminar la actuación con el «Born To Be Wild» de STEPPENWOLF, me da exactamente lo mismo que la banda pueda hasta considerar el tema como casi suyo, después de que grabaran hasta un clip, pero nunca se termina una actuación con una cover y mucho menos si hablamos de una discografía tan dilatada como la de los LIZZY BORDEN, aunque bueno la canción sonó muy bien y también provocó la fiesta, dejando la idea un tanto de lado.
Y ahora viene la parte en la que se juntan, saludan, se despiden, tiran púas y baquetas y uno se pregunta de nuevo por qué cojones no han tocado algún tema para cerrar como «Give Em The Axe» que todos pedimos gritando al final de la actuación, y cómo es que en una gira de 30 aniversario te permites el lujo de tocar poco más de 70 minutos con tres solos, además de que no hubiera moza ensangrentada ni su mítico hacha por ningún lado, dejándome un tanto decepcionado. Aunque todo lo que vimos estuvo bastante bien, dejando un poco de lado la voz de Lizzy que ni mucho menos es lo que podemos escuchar en los discos (y ojo que no digo para nada que cante mal). Sinceramente espero y deseo que todo les vaya bien en esta gira y que la próxima vez, quedemos mucho más satisfechos con su actuación que en esta vez. Para terminar solamente me queda dar las gracias al colega Tana por permitirme currar en el concierto y saludar al resto de compañeros y amigos con el que disfrutamos del evento.





























