MARILION – NOCHES DEL BOTÁNICO, JARDÍN BOTÁNICO ALFONSO XIII, MADRID – 12/07/2016
«Pura Magia. Puro Hogarth»
Las Noches del Botánico han llegado a Madrid como uno de los ciclos de conciertos más interesantes y variados de los últimos años. Dentro de su programación, el pasado martes día 12 de Julio pudimos disfrutar de la actuación de los británicos MARILLION. La banda llegaba a Madrid comenzando una gira que había arrancado en Barcelona, como antesala al lanzamiento del que será su nuevo disco “F.E.A.R. (Fuck Everyone And Run)”.
Con la luz del día dando sus últimos coletazos, la banda salió al escenario con la guitarra de Steve Rothery dejando las primeras notas y con una pantalla mostrándonos un primer plano de Hogarth mientras escuchábamos el comienzo de “The Invisible Man”, posiblemente el tema más conocido de su exitoso “Marbles”. Cuando Hogarth aparece al fin sobre el escenario los vítores terminan de estallar entre un público que ya se congregaba atento en su asiento. El sonido fue nítido y cuidado desde el primer momento, aunque hay que reconocer que en los laterales de las primeras filas el volumen lo distorsionaba un poco. Lo que no falló ni un ápice fue el fantástico aparato visual de la banda, con unas luces magníficas y un gran apoyo de proyecciones en la pantalla que adornaba el fondo del escenario.
Con la banda bien plantada sobre el escenario y sin reclamar demasiada atención, los focos se centraron en Hogarth que, verso a verso, canción a canción, fue convirtiendo el Jardín Botánico Alfonso XIII en su poco menos que su patio de recreo, adueñándose del escenario y llegando a las mentes y corazones de los aproximadamente mil asistentes del concierto. Finalizado “The Invisible Man” Hogarth levantó la vista hacia la Luna que adornaba un cielo aún azul claro para dedicarle el próximo tema, siempre bien recibida “The Great Escape”, extraída de su aclamado “Brave” y que sonó al as mil maravillas y fue coreado por todos los asistentes.
“Power” llegó para representar a su, por ahora, último lanzamiento “Sounds That Can’t Be Made” (que pronto dejará su sitio a F.E.A.R.) y lo hizo en la forma de una versión más enérgica y potente que la de estudio, con un gran apoyo visual en las proyecciones, acompañando cada momento de la música y las letras. Este disco posiblemente no esté entre los favoritos de muchos fans, y el tema quizás recibió menos aplausos de los que mereció, porque en mi opinión fue una de las mejores interpretaciones de la velada. Le siguió la mágica “Fantastic Place”, que nos permitió ver a Hogarth en su piano Yamaha dejándose el corazón en una gran interpretación que tuvo la guinda en el solo de Rothery. La gente supo reconocerlo y los aplausos llenaron el botánico.
MARILLION, como ya hemos comentado, editarán el próximo mes de Septiembre su nuevo disco “F.E.A.R.” y la banda nos traía preparada una sorpresa en forma de nuevo tema. El elegido fue “The New Kings”, una de las suites del disco, alargándose hasta los dieciséis minutos, que comenzó a sonar capturando la atención de todos los presentes. La banda está apostando muy fuerte con este nuevo disco, es un trabajo muy especial para ellos y se notó en la intensa y cuidada interpretación que presentaron, con un Hogarth en verdadero estado de gracia, pasando de solo voz a sentarse en el
dulcémele y de ahí a sacar su guitarra verde y acompañar a Rothery en las seis cuerdas. Corro riesgo de repetirme, pero si bien es cierto que la banda en general no se mueve mucho, Hogarth vale por diez en lo que a frontman se refiere. “The New Kings” se cerró con una notoria ovación de todos los asistentes: la presentación no podría haber salido mejor.
La banda decidió regresar a “Brave” con los siguientes temas y ofreció unas intensísimas, cuidadas y realmente fantásticas interpretaciones de “Godbye To All That”, “Wave” (de mis momentos favoritos de la noche) y “Mad”, que sonó maravillosamente bien. El emplazamiento y la química que flotaba en el ambiente requerían un tema especial y no pudo haber mejor elección que la de “Afraid Of Sunlight”. Una lección interpretativa.
La recta final del concierto se aproximaba y la banda se dispuso a rematar su setlist con la afamada “Quarz”, posiblemente uno de los mejores temas de su discografía (y muy querida entre el público) y la interesante “Neverland”, que volvió a transportarnos una vez más hasta “Marbles”.
Fue el primer punto y aparte de la noche; la banda se retiraba del escenario con un hasta luego, para volver a subirse poco después e interpretar “This Strange Engine”, una pieza verdaderamente épica que se cuenta entre mis favoritas de su discografía, que dio espacio para presentar a toda la banda y que dejó un excelente regusto en los asistentes. Una vez más, parecía que la última nota de la canción ponía fin al show, la banda abandonaba la escena… pero las luces seguían apagadas y la música en silencio, señal inequívoca de que aún quedaba una última sorpresa. MARILLION salían una vez más al escenario para recordar la época de Fish con “Kayleigh” y “Lavender/Bitter Suite III (Blue Angel)”, dejando que su “Misplaced Childhood” tuviera un sitio especial en el show, cerrando, ahora sí, la velada de forma definitiva. Pura magia. La energía personificada en Hogarth. Que vuelvan pronto.




























