SÓLSTAFIR + ESBEN AND THE WITCH + OBSIDIAN KINGDOM – SALA CARACOL, MADRID – 26/11/2014
Algo más que tres grandes conciertos…
La segunda fecha de la gira española de SÓLSTAFIR recaería, el pasado 26 de Noviembre, en la madrileña Sala Caracol, con la inestimable compañía de OBSIDIAN KINGDOM y ESBEN AND THE WITCH en la que, para un servidor, sería uno de los carteles más heterogéneos y al mismo tiempo coherentes que he visto en mucho tiempo.
OBSIDIAN KINGDOM
Los primeros en salir a escena (a diferencia de la fecha en Barcelona) serían OBSIDIAN KINGDOM, grupo barcelonés que se encuentra actualmente presentando la reedición de su laureado trabajo “Mantiis” con la discográfica de los propios islandeses, Season of Mist y que saldrían al escenario madrileño a demostrar que su inclusión en una gira internacional como esta va mucho más allá que por el hecho de compartir discográfica con los cabezas del cartel.
OBSIDIAN KINGDOM, con el teclado de Zero en primera línea de batalla, y comandados por las guitarras y voces de Rider G. Omega, ofrecieron un concierto frenético, intenso y lleno de la amalgama de estilos que la banda es capaz de fusionar en un solo tema, solo que extendido durante la más de media hora que duraría su show.
Con composiciones enraizadas en el black metal, pero extendidas hacia el progresivo y la fusión, la banda sorprendió a propios y extraños por no dar tregua en ninguna de sus líneas. Los cinco miembros de la banda entraron en un trance hipnótico desde el primer acorde con la intención de contagiar al personal su peculiar propuesta sonora, algo que, a la postre, conseguirían con el reconocimiento de sendos aplausos al final de su concierto.
Atrás quedarían temas como “And Then It Was”, “Last of the Light”, “Endless Wall” o la poderosa “Ball Room” en un concierto poderosísimo protagonizado por la energía sin medidas de una banda que sale al escenario a arrasar con todo sin por ello perder la estructura y la esencia envolvente de sus temas.
ESBEN AND THE WITCH
Cambiando totalmente de registro, pasando de quinteto a trío, aparecerían en escena los británicos ESBEN AND THE WITCH ante el desconocimiento generalizado de una cada vez más poblada Sala Caracol (sería para SÓLSTAFIR cuando el recinto presentaría unos ¾ de aforo).
Comandados por la susurrante Rachel Davies al bajo y voz, la banda nos entregó un peculiar concierto más cercano al mundo del rock Indie que al del metal, quizás entre esos dos términos también se encuentren actualmente los islandeses SÓLSTAFIR, por lo que la propuesta de los británicos no cayó en saco roto a pesar de lo alejado de sus estructuras y sus ritmos.
El concierto de los británicos fue de menos a más, comenzando de forma calmada, intensa pero contenida, para ir rompiendo hacia cortes cada vez más potentes como “No Dog”, uno de los temas más celebrados de la noche por la audiencia de Madrid y probablemente uno de los más cercanos al sentimiento musical de la noche en la que estábamos.
Quizás demasiado alejados de los gustos de gran parte respetable de esa noche los británicos ofrecieron uno de esos conciertos que dejan poso en los espectadores, que se van madurando días después de haberlo presenciando. ESBEN AND THE WITCH resultaron tan hipnóticos como convincentes, atmosféricos, oscuros, pero también intensos y trascendentales… Un viaje a otros estilos que resultó más que satisfactorio.
SOLSTAFIR
Finalmente llegaba el momento más esperado de la noche, el de la presentación de “Ótta”, el mágico y especial nuevo trabajo de los islandeses SÓLSTAFIR, quienes han logrado una posición internacional prácticamente impensable si atendemos al hecho del desconocimiento generalizado de un idioma como es islandés, pero que cobra todo el sentido del mundo si nos centramos en la espectacular capacidad compositiva que ha desarrollado el cuarteto a lo largo de los últimos años.
Místicos, mágicos, tocados por ese aura de trascendencia y desolación que transmiten sus composiciones… así salieron a escena los islandeses, comandados por la peculiar presencia escénica de su espigado vocalista Aðalbjörn Tryggvason. Lo hicieron a ritmo de una intro muy western con la que darían paso, para sorpresa del personal, al intenso “Köld”. Seguidamente comenzarían a presentar su nuevo trabajo con la magnífica “Lágnætti”, la ambiental y extensa “Otta” y la íntima “Rismal”, momento en el que la banda consiguió hacer callar a toda la sala para poder escuchar a su vocalista totalmente a capella. Un momento muy especial.

Manejando los tiempos a la perfección, ofreciéndole a su público aquello que habían venido a presenciar, los islandeses dieron un concierto prácticamente perfecto en todos los aspectos. Un sonido impresionante, unas interpretaciones mágicas a las que no les faltarían toques de humor entre tema y tema e incluso ciertas frases en español, en especial a la hora de presentar “Svartir Sandar”, corte en el que solicitarían la ayuda del respetable para, finalmente, presentarlo como “Arenas Negras”, en referencia al paisaje dominante de Islandia.
Los bises finales serían para un impresionante “Fjara” que nos llevaría a un estado de trance tan melancólico como sublime, mientras que la despedida vendría de la mano de un “Goddess of the ages” que SÓLSTAFIR dedicaría a todas las mujeres españolas.
En definitiva, un concierto perfecto, sin fisuras, un concierto de una banda que es capaz de llevar al directo la magia de sus composiciones del estudio sin prácticamente despeinarse. Un concierto que, quizás no te haga regresar a casa exhausto y sudoroso, pero si extasiado y realizado. Un de esos conciertos en los que puedes cerrar los ojos y dejarte llevar por la peculiar atmósfera de los islandeses.



























