ELDORADO + KING OF THE NORTH – SALA CARACOL, MADRID – 02/10/2015
Indispensable cita con el ROCK
El camino firme y seguro de ELDORADO sigue adelante. Paso a paso la banda madrileña va logrando romper fronteras y captar la atención de los amantes del rock clásico allá por donde van… Mientras, una vez al año desde ya hace unos cuantos, lo petan en Madrid, y la fecha elegida para tal circunstancia fue el pasado Viernes 2 de Octubre en la Sala Caracol, acompañados, como ya es habitual en ellos, de una banda sorprendente, traída de allende los mares para deleite de aquellos que aún disfrutan de las sorpresas en directo en lugar de quedarse en el bar de enfrente a la espera de lo que si conocen (nótese aquí la paradoja conductual).

Sin duda alguna, una técnica cuestionada por algunos pero que no esconde ningún tipo de artefacto externo a la propia actuación en directo de KING OF THE NORTH. Los australianos aprovechan esta capacidad para desplegar un concierto de rock sin paliativos, enérgico, intenso, lleno de electricidad y sudor, un concierto al que poco a poco el público madrileño acabó por unirse y entrar en una especie de catársis traída de la mano de su último disco “Sound of the Underground” y ayudado por una poderosa y contundente versión del clásico de Led Zeppelin “Immigrant Song”. Acabaría el concierto de la forma más icónica posible con Andrew subido al bombo de la batería de Danny, saltando el primero y disfrutando y aporreando el segundo la batería como si no hubiese un mañana con el que contar. Apoteósico.

Con semejante despliegue de adrenalina y de rock and roll en las venas como el que nos había insuflado el dúo australiano (absolutamente recomendados incluso para los más escépticos acerca de la técnica de guitarra descrita) estábamos totalmente abiertos al despliegue escénico que, para los que ya les hemos visto más de una vez, ya nos tienen acostumbrados los madrileños ELDORADO, aunque, en esta ocasión, alcanzarían una cota más alta de misticismo, apelando con su extensa e inefable actuación al espíritu más auténtico de los grandes directos de la década de los 70, aquellos en los que bandas como LED ZEPPELIN o DEEP PURPLE estiraban y retorcían sus propias composiciones hasta alcanzar la eternidad y trascender al paso del tiempo con noches que muchos desearíamos haber vivido a día de hoy.

ELDORADO se propuso conseguir esa sensación en nuestros cuerpos y su solvencia y su comodidad sobre las tablas hicieron el resto. Repartirian su show entre su versión anglosajona y su versión en castellano, dado que así graban también sus trabajos, pero en esta ocasión la balanza se decantaría por el inglés, cosa que resulta lógico en el mismo momento en el que la proyección de la banda comienza a tener cada vez más peso lejos de nuestras fronteras.
Poco a poco ELDORADO fue haciéndose dueño de toda nuestra atención, por momentos volviéndose más profundos y prolongando su hard rock clásico hacia experimentaciones de grandes desarrollos instrumentales sin pervertir la esencia de las propias canciones, habilidad que, a día de hoy, les otorga el reconocimiento de muchos, entre los que me incluyo, de tener uno de los mejores directos de España.
El setlist de la noche nos haría viajar por temas como el inicial y enérgico “Mad Woman”, el hipnótico “Juegos de Medianoche”, “La flor de la Envidia” o “Plastic Flowers” para explotar del todo con su versión de “I don’t need no Doctor” con la que el público madrileño entraría en ese estado de trance hacia el que, por momentos, parecía dirigirse la actuación.
Toda la banda al completo estuvo especialmente inspirada sobre las tablas de la Sala Caracol. Desde la energía y la pegada impecables de César Sánchez y el regresado Javier Planelles al misticismo y el aura de magia que tanto Jesús Trujillo a las voces como Andrés Duende a la guitarra transmiten con su manera de interpretar y mostrarse ante el público. Un ente que funciona a la perfección y que suda rock por los cuatro costados.

La segunda parte del concierto, que fue dividido por el ya clásico set acústico que nos entregaría Jesus Trujillo interpretando un extendido Blue Jay Wings, sería una experiencia muy complicada de describir con palabras, con la banda extendiéndose hasta el infinito, gustándose a si misma e impresionando al respetable con temas como “Mother Water”, “Reactor”, “Space Mambo” o las especiales “Another Bright Sunday” y “Puedes decir Adiós”.
Tal es la experiencia que ELDORADO nos entregaron sobre las tablas de la Sala Caracol de Madrid que incluso el propio recinto no puso reparo en que ésta se extendiera en sus bises, consiguiendo que tanto el programado “Karma Generator” como el “improvisado” “Helter Skelter” que nos regalarían para finalizar el show se convirtieran, en manos de ELDORADO, en una lección magistral de cómo se debe tratar al rock sobre un escenario. Sin duda alguna, una banda superlativa.



























